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Acerca de Sergio Suárez

Coordinador del Área de Proyectos e I+D+i

Al hablar de innovación, se suele identificar muy a menudo como investigación y desarrollo (I+D). Algunos hasta imaginan amplios y luminosos laboratorios con multitud de investigadores, científicos, embutidos en trajes especiales y rodeados de sofisticados instrumentos y aparatos... Es un error. Innovación no es I+D, al menos no sólo I+D. La investigación y desarrollo es sólo una de las vías posibles para abordar la innovación.

El concepto de innovación es definido por la OCDE como "la introducción de un producto (bien o servicio) o de un proceso, nuevo o significativamente mejorado, o la introducción de un método de comercialización o de organización nuevo, aplicado a las prácticas de negocio, a la organización del trabajo o a las relaciones externas". Manual de Oslo.

Innovación no es I+D. Al menos no sólo I+D

En España, como en el resto de países que componen dicha organización, se acepta esta definición como el estándar. Además, se pueden distinguir cuatro tipos de innovación:

  • Innovación de producto.
    Introducción de un bien o servicio nuevo o significativamente mejorado en sus características o en cuanto al uso al que se destina.
  • Innovación de proceso.
    Introducción de un nuevo, o significativamente mejorado, proceso de producción o distribución.
  • Innovación de marketing.
    Aplicación de un nuevo método de comercialización que implique cambios significativos del diseño o el envasado de un producto, su posicionamiento, su promoción o su tarificación.
  • Innovación organizativa.
    Introducción de un nuevo método organizativo en las prácticas, la organización del lugar de trabajo o las relaciones exteriores de la empresa.

Se trata de una visión limitada de la innovación, que no aborda otros tipos más de ámbito social, como pueden ser la innovación educativa, la innovación política, etc. y sólo atiende al ámbito económico. Pero la podemos aplicar al entorno empresarial.

Es complicado encontrar una definición exacta y comúnmente aceptada de lo que significa innovación, sin embargo, sí hay consenso en las ventajas que ofrece su implementación en cualquier ámbito. Son beneficios que reportará innovar, en términos de diferenciación de la competencia, como vía de aumentar la productividad, o para obtener mejoras de eficiencia y eficacia en nuestro trabajo, etc.

La innovación tecnológica está al alcance de pocas empresas, pero la innovación no tecnológica, está al alcance de cualquiera

Sin embargo, está muy extendida la idea de que innovar implica importantes inversiones económicas. Esto es debido, seguramente, a la también extendida idea de que la innovación siempre es de tipo tecnológico y, por tanto, basada en  investigación y desarrollo (I+D), cayendo en el error que destacábamos al inicio. Innovar no consiste únicamente en I+D o descubrimientos científicos, innovar es mucho más. Se debe desterrar el falso mito que sostiene que "para innovar es necesario invertir una gran cantidad de recursos económicos".

Si se observan los cuatro tipos de innovación antes enumerados, en todos ellos se puede prescindir de inversión en I+D, adoptando una innovación que puede considerarse de tipo "no tecnológico". Se trataría de acciones sobre la comercialización, la distribución, los usos que se les da a los productos, la organización interna, el marketing, la promoción, las relaciones, etc.

Cualquier empresa puede (y debe) apostar por la innovación, independientemente de si está orientada a productos o a servicios

En este sentido, también se puede echar por tierra otro falso mitos: "la innovación es para empresas industriales y no para empresas de servicios". Cualquier empresa puede (y debe) apostar por la innovación, independientemente de si está orientada a productos o a servicios.

La innovación tecnológica puede estar al alcance de pocas empresas, pero la innovación no tecnológica está al alcance de cualquiera. En esos aspectos podemos incidir obteniendo buenos resultados y con una inversión económica muy modesta. Por tanto, no es imprescindible destinar una gran cantidad de dinero a innovar, abordando la innovación desde este enfoque.

Artículo basado en "Es posible innovar sin grandes inversiones", publicado originalmente en mprende.es.