Saltar al contenido

Estrategias de especialización inteligente.

Las estrategias de especialización inteligente constituyen una tendencia actual a nivel global (véase Estrategias de Investigación e Innovación para la Especialización Inteligente (RIS3) y programas de especialización inteligente en Latinoamérica).

Buscan, entre otros objetivos, el aumento de la competitividad de las diferentes regiones mediante el desarrollo de aquellos sectores y actividades donde tengan una ventaja competitiva, en base a sus recursos y potencial endógeno. Asimismo, se buscan ventajas comparativas basadas en la innovación, identificando y especializándose en diferentes mercados u ofreciendo innovación a las industrias tradicionales.

Como hemos visto, la Especialización Inteligente tiene sus bases en identificar los puntos fuertes y ventajas que presentan las diferentes regiones que las desarrollan. Asimismo, para definirlas se tienen en cuenta las tendencias y las oportunidades existentes en los mercados internacionales, obteniendo como resultado final una oferta de productos y servicios diferenciados, basados en el contexto local.

Estas estrategias definen hojas de ruta adaptadas a las realidades territoriales, apoyándose en varios pilares, tal y como establece la de Especialización Inteligente Europea, Política de Cohesión, 2014-2020:

  • El apoyo de la política y las inversiones en las prioridades, retos y necesidades clave del país o región para el desarrollo basado en el conocimiento.
  • Los puntos fuertes, ventajas competitivas y potencial de excelencia de cada país o región, para aprovechar sus oportunidades económicas y tendencias emergentes, y tomar medidas para impulsar su crecimiento económico.
  • Respaldan la innovación tecnológica, así como la basada en la práctica, y aspiran a estimular la inversión del sector privado.
  • Involucran por completo a los participantes y fomentan la innovación y la experimentación.
  • Se basan en la evidencia e incluyen sistemas sólidos de supervisión y evaluación. Centrarse en la inversión y crear sinergias RIS3 centra los esfuerzos de desarrollo económico y las inversiones en los puntos fuertes relativos de cada región, desarrollando asimismo un sistema de indicadores de resultados y su uso para impulsar, dirigir y ajustar las políticas y los programas.

Para el trabajo en el desarrollo de una estrategia de especialización inteligente, es necesario el trabajo conjunto entre los diferentes actores territoriales (empresas, administraciones públicas, centros de investigación e innovación y población local). Mediante la participación se puede llegar a tomar decisiones consensuadas para la elaboración de la Estrategia de Especialización Inteligente, así como establecer la estructura de gobernanza necesaria para la posterior ejecución de la misma.

Como ejemplo, podemos citar el caso de Chile, en el que, a través de los programas de fomento y desarrollo económico a nivel nacional se realiza un llamamiento a las diferentes regiones para la puesta en marcha de programas de especialización inteligente.

La región nortina de Arica y Parinacota ha optado por una Estrategia de Especialización Inteligente en turismo activo, relacionado con el patrimonio en su borde costero.

En esta región se han centrado en la puesta en valor de sus recursos naturales y culturales, usando como telón de fondo su gran atractivo natural y patrimonial. El Programa de Especialización Inteligente permite subrayar, por tanto, las oportunidades y ventajas comparativas de la región con vistas a su competencia internacional.

Arica y Parinacota plantea una estrategia basada en la mejora y desarrollo del conocimiento y conciencia turística de los actores regionales, promoviendo asimismo la innovación en productos y procesos a nivel regional, ya sea a través del fomento de la inversión privada, tanto local como extranjera, como a través de la mejora de procesos y productos existentes.

Esta apuesta por nuevos productos turísticos busca la generación de nuevos modelos de negocio vinculados al turismo activo y el patrimonio en el Borde Costero regional, ofreciendo actividades de ocio deportivas y culturales, asociadas a los recursos existentes en el territorio.

A la vez que se promueve la creación de nuevos productos, se establece la necesidad de organizar la oferta existente, para mejorar y potenciar su comercialización en los diferentes mercados, dirigiendo la oferta, en este caso, a mercados nicho que buscan actividades y experiencias de turismo activo, enmarcadas en un contexto patrimonial único.

Estos cambios en el sector turístico regional tendrán un efecto positivo, en línea con los objetivos de una estrategia de especialización inteligente, en los sectores relacionados, ya sean proveedores de servicios, productos o tecnologías para la industria turística (tales como comercio, empresas de telecomunicaciones e informática, diseño, etc.).

Deja un comentario